Bienvenidos al Caos - Punto Flotante
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Bienvenidos al Caos

Todo comenzó con una reunión entre colegas. Como es típico, discutíamos acerca de que si al micrófono lo hubiese girado 3 grados o si habiendo terminado la ligadura en el 3er tiempo, aquello hubiera sido el éxito.

Somos un grupo diverso con múltiples intereses, desde la música ancestral, la composición, el cine, la música experimental, la producción, o el grupo de la esquina.

Hoy las palabras Música y Sonido abarcan mucho más y su complejidad es mayor que, digamos, hace 400 años; o al menos lo es desde otras perspectivas. En los tiempos de la familia Esterházy del siglo XVII difícilmente hubieran ubicado un afinador, mientras hoy es “normal” ver al oboísta sacar su aparato para asegurar los 440 Herzios (o, en su defecto, incluya el debate de afinaciones aquí). Hoy tenemos un mundo digital de memorias, donde incluso las máquinas se han convertido en instrumentos, produciendo un nuevo auge creativo como el ruidismo, u obras con su sensor favorito.

Reconozcamos una vez más que la tecnología lo ha invadido todo y el arte no iba a ser una excepción. Aunque en nuestros caso el desarrollo tecnológico ha generado facilidades sea de síntesis, de grabación, de reproducción, o incluso de escritura, esto no viene sin sus cuestionamientos. EL overdub, el auto-tune, el plug-in que te hace sonar chévere han generado más de un comentario y producido al menos un ego resentido. Lo cierto es que hoy la música ya no vive sin la tecnología. En nuestro tiempo, llegamos a conocer a artistas a través de YouTube, y probablemente ya se enteró, estimado lector, que todos somos nuestros propios productores, y nos podemos transmitir en vivo vía Twitter.

Este espacio nos invita a hablar de todo esto, para exhibir los monólogos de nuestras guerras internas, de las preguntas sin respuesta -o de las que creemos tener-, de los cuentos y relatos que nos han llevado hasta este momento. Deseamos compartir, construir puentes, realizar conexiones, desconexiones, o cuestionamientos dentro de esta complejidad entre lo musical, lo sonoro y lo tecnológico, y de sus aspectos estéticos, sociales e incluso étnicos. Todo al final concluye en algún momento, en alguna obra, en alguna persona, o en alguna idea.

Queda usted avisado: espere leer anécdotas acerca del concierto local, de cómo poner un micrófono, de si el efecto que se usó en Pedrito se esfumó tuvo sentido, del día en el que alguien se despertó con la epifanía de que Bach empezaba sus mordentes con la nota superior en un día soleado, o si es que utilizar una estación de audio digital de punto fijo es lo mismo que una de punto flotante.

¡Bienvenidos al caos!

 

*Image: freepik

Meining Cheung
meining.cheung@uartes.edu.ec