Decisiones para escoger un estudio de grabación - Punto Flotante
166
post-template-default,single,single-post,postid-166,single-format-standard,qode-listing-1.0.1,qode-social-login-1.0,qode-news-1.0.2,qode-quick-links-1.0,qode-restaurant-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,vertical_menu_enabled,qode-title-hidden,qode_grid_1300,side_area_uncovered_from_content,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-13.0,qode-theme-bridge,bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.4,vc_responsive

Decisiones para escoger un estudio de grabación

Hay una pregunta que me han hecho varias veces y ahora que me dan la oportunidad por aquí, trataré de contestarla detalladamente:

¿Qué debe tener un estudio de grabación para cumplir con requerimientos profesionales?

Desde mi punto de vista -y creo que desde el punto de vista de muchos colegas-, el estudio de grabación no es más ni menos que una herramienta. Muchas veces uno no escoge la herramienta, sino que a uno le dan la labor y se arregla con la herramienta que esté a la mano. Sin embargo, hay algunos elementos en los que me fijo antes de tomar la decisión de grabar o mezclar en un estudio o en otro. Esta decisión es muy personal, ya que no hay mejor herramienta que la que uno sepa usar con mayor destreza. Pasa mucho con el software o DAWs: el mejor es en realidad el que mejor sepa manejar. No obstante, creo que hay factores técnicos y logísticos que podemos y debemos tratar objetivamente.

Tamaño del cuarto de grabación (espacio acústico).

Dependiendo de la cantidad de músicos que uno pretenda grabar simultáneamente, se escoge el estudio. También es muy importante para mí el plan de grabación que me haya hecho. Mucho depende del concepto sonoro, el estilo musical y la destreza de los músicos. Para mí está muy claro el poder que representa grabar juntos, por lo menos la base, por lo tanto prefiero la separación acústica (cuartos diferentes) a la separación por tiempo (grabar uno tras otro). Presto atención al entorno acústico de los diferentes cuartos, posibles reflexiones, altura de los techos, paralelismos que puedan ocasionar ondas estacionarias, cancelaciones o amplificaciones, visibilidad entre los músicos, luz y ventilación.

Fundamentales son las tomas de corriente que tenga a la mano el estudio. La diferencia de tierra, por ejemplo, entre un circuito de corriente y otro puede ocasionar ruidos indeseables a la hora de grabar. Suelo preguntar por los circuitos de corriente del cuarto de control y el espacio de grabación. La posición de los toma corrientes, para mí, es menos importante que la decisión que se toma de acuerdo al plan de grabación y el concepto sonoro. Es mejor extender un toma que no esté ubicado donde uno lo necesita, que decidir cambiar el concepto sonoro. Siempre tengo claro el sonido que quiero conseguir de la mezcla antes de posicionar el primer músico o micrófono.

La ubicación de los músicos es muy importante. Al decidir esto hay muchos factores que tengo en cuenta, reflexiones primarias de posibles paredes aledañas, qué está haciendo este instrumento en otros micrófonos (cercanos o lejanos), qué hacen otras fuentes de sonido en el micrófono del instrumento que estoy ubicando, visibilidad y comodidad del músico. Siempre tenemos que pensar que un músico cómodo interpreta mejor que un músico incómodo. Cables de audífonos o de instrumento no deben ser nunca algo que influya en la ubicación del músico. Del mismo modo, tenemos que pensar en la luz necesaria para leer. La luz natural cansa mucho menos que la luz artificial; sin embargo, debemos pensar que la luz artificial es mucho más estable e independiente. En el caso de que se requiera una reacción del músico con otros músicos o con su entorno (para mí siempre es así), es importante crear este espacio. Monitores y visibilidad son de gran influencia y es algo que debemos tener muy en cuenta.

Al decidir grabar simultáneamente, pero en espacios separados acústicamente, debemos tener en consideración la elección de micrófonos que nos permita grabar en distintos espacios pero dando la impresión en la mezcla de que se trata de un mismo lugar. Una mala elección de micrófonos haría que se escuchen diferentes espacios acústicos en la mezcla, lo cual resta mucho al resultado final de una producción musical. La distancia de la cápsula del micro a la fuente, elección del patrón polar, dinámico, condensador, de cinta, rango dinámico y coloración, son todos factores muy importantes que uno debe tomar en cuenta antes de ubicar las posiciones del músico o del micrófono. No soy muy amigo de la frase «este micro siempre suena bien con esto» Depende… y depende de tres factores: dónde, cuándo y para qué. El estilo de música, el músico y el sonido que deseo en la mezcla siempre están antes en la decisión de que micrófono usar.

Cuarto de control

Importante en un cuarto de control a la hora de grabar y mezclar es un buen monitoreo. Para grabar es primordial también la visibilidad que se ofrezca al músico y la comunicación entre ambos espacios. La posición de monitores es esencial. Las posibles reflexiones que puedan venir de paredes u objetos son algo a lo que siempre le presto atención. El tamaño del cuarto, aunque no es algo fundamental, es significativo, pues muchas decisiones que requieren la presencia y escucha de los músicos se toman en este cuarto. Un cuarto grande, bien ventilado e iluminado ofrece un espacio más adecuado que un cuarto pequeño. Prefiero buenos altavoces ubicados correctamente, a los mejores y más caros altavoces mal ubicados. La imagen estéreo o surround es crucial a la hora de grabar y mezclar. Muchas decisiones dependen de esto. El monitoreo es, a mi juicio, lo más importante de un cuarto de control.

A la hora de grabar, la elección de micrófonos y preamplificadores que el estudio ofrezca es determinante. En general, prefiero llevar mis propios micrófonos y algunos canales de preamplificación, aunque no siempre es posible hacerlo, sobre todo cuando implica trasladarlos de un continente a otro, por lo cual estamos muchas veces obligados a tomar este factor en cuenta a la hora de decidir en cuál estudio grabar.

A la hora de mezclar siempre se vuelve más importante el equipo que tenga a disposición un estudio. Compresores, filtros, procesadores de efectos, etc. En mi caso, me siento más a gusto utilizando equipo análogo, así que puedo elegir entre análogo o digital, siempre iré por lo análogo. Sin embargo, sé de muchos ingenieros de mezcla que hacen un gran trabajo mezclando con plug-ins. Es cuestión de tener muy claras las ventajas y desventajas de ambos sistemas a la hora de decidir.

El sistema de grabación y reproducción es muy importante también, e insistiré: no hay mejor herramienta que la que uno maneje mejor. En mi caso, utilizo protools porque es a lo que me acostumbré y se encuentra en la mayoría de estudios. Pero naturalmente, hay quienes se desenvuelven mejor en otras plataformas. Cuando empecé a trabajar en el estudio aprendí lo que se utilizaba normalmente en ese entonces, cinta; hoy en día no es un formato común de encontrar.

 

Logística

 A la hora de elegir un estudio tomo en cuenta su ubicación y facilidad para llegar. A menos de que el estudio sea al mismo tiempo una residencia, es muy importante que sea un lugar de fácil acceso y cómodo para parquear. En realidad prefiero que no esté sobre una calle concurrida o de mucho flujo porque no voy a vender pan. Los lugares netamente residenciales también tienen sus desventajas, pero con un buen trabajo de aislamiento acústico son más fáciles de manejar. Sin embargo, es necesario pensar en la comodidad de los músicos para llegar al estudio y mientras permanecen ahí. Alguien que está pensando todo el tiempo en si su carro corre peligro en el lugar donde está parqueado, o en cómo llegará a su casa después de la sesión, no dará lo mejor de sí. Y como la interpretación es primordial, necesitamos músicos concentrados en su trabajo y no en cuestiones externas. La música decide todo y uno tiene que dejarla.

 

 

*Imagen: freepik

Daniel Orejuela
daniel.orejuela@uartes.edu.ec